martes, 1 de febrero de 2011

Velocius quam asparagi coquantur...

Cocer más rápido que los espárragos. Hacer algo tan rápido como lo que se tarda en cocerlos. Una sentencia romana para meter prisa a la gente. El tiempo de cocción de unos espárragos blancos varía según el punto de cocción que nos guste. Lo primero que hay que hacer es limpiarlos (pueden tener tierra) y pelarlos. Necesitarás una olla de pared alta. Llenarla un poco más de la mitad de agua y añadir sal. El tiempo de cocción depende del grosor: 12 minutos será suficiente para los medianos y 15 minutos para los más gruesos. Aunque como mejor se ve es pinchándolos. Servirlos templados.

Pero el ritmo de vida de los romanos era diferente al nuestro. Hoy 15 minutos puede ser una eternidad, así que, siempre puedes abrir una lata de espárragos, emplatarlos, apañarlos con aceite o con una vinagreta con huevo duro y cebollino. Cambiaremos la sentencia romana por esta:




1 comentario:

Papauet dijo...

Curioso lo de la sentencia romana, y cómo cambian los tiempos!
Y muy bueno ese tema de los Rolling también. Saludos!